Por mucho desarrollo que exista o sofisticación, ninguna de las tecnologías emergentes funciona sin la adopción de las personas. Pero a estas últimas, el miedo y la incertidumbre las ha bloqueado en esta era digital.

Esta semana tuve la oportunidad de participar en dos foros, en los que el tema central fue, por llamarlo de alguna manera, la humanización de la transformación digital. Estos últimos meses he sido bastante insistente y me he sentido como portavoz de organizaciones, en la generación de conciencia sobre la importancia de las personas o más bien la jerarquía de los seres humanos en el éxito del proceso de transformación en el que estamos inmersos desde años atrás. No es un asunto tecnológico, es una cuestión de personas.

Solo quiero que entendamos que, si ya estamos, o a punto de entrar en este maremoto, nuestra psicología nos va a estar jugando en contra y buscará la manera de cerrarnos mentalmente al cambio, por lo que sugiero que adquiramos todo el conocimiento del cual podamos echar mano, para reducir al mínimo la incertidumbre y ser capaces de coger al toro por los cuernos. Así evitamos la incesante preocupación y estos inquietos pensamientos sobre nuestra pérdida de trabajo, culpando por ello a los robots y a la inteligencia artificial.

Tres consejos les dejé durante mi participación en esta activa semana de conferencias y que ahora las comparto con ustedes, para que se vayan preparando para este cercano e inevitable proceso:

  1. Cambien su forma de pensar y establezcan un propósito, aunque las cosas que hoy hacemos valen la pena y son importantes, recuerden que, en un momento no tan lejano, serán sustituidas o dejarán de realizarse por alguna razón tecnológica.
  2. Comprendan el futuro y definan el sitio donde quieran estar, no solo se dediquen a escuchar el sinfín de denominaciones que llevan las nuevas tecnologías, entiendan para qué sirven y de qué manera me ayudan o perjudican
  3. Definan y ejecuten un plan de autodesarrollo para la era digital, porque si no lo pongo en blanco y negro, con fechas y responsabilidades, en un año estaremos, no solo preocupados por la incertidumbre, sino hundidos en el fango sin poder avanzar porque no asumimos lo que en su momento debimos hacer.

Creo que estos tres consejos, no son tecnología sofisticada, sino tal y como el premio nobel de economía Robert Thaler propone el uso de “pequeños empujones” para que los individuos tomen decisiones que los lleven a sus metas sin que los desvíe su psicología.

Mucha suerte a todos en esta transformación humana de esta era digital.