Se necesitó que el mundo se pusiera en cuarentena, para pasar de ser una sociedad que consideraba el trabajo remoto como una moda, beneficio laboral, o hasta un “estilo de vida para los independientes”, para darnos cuenta de que la gran mayoría de los trabajos de oficina se pueden realizar desde casa.

Seguramente muchas personas no han analizado sus responsabilidades laborales a través de la lente de la cuarentena, donde las tareas que quedan sin terminar se vuelven más obvias para el resto de las personas de su equipo.

En la oficina era más fácil parecer “ocupado”.

Cuando volvamos a la oficina, entenderemos cómo pueden funcionar las cosas cuando las personas se centran exclusivamente en la productividad y la comunicación.

Alinear equipos se convertirá en una situación muy urgente para que las empresas avancen. En un entorno de oficina, esto sucede pasivamente. “Estás alineado (o al menos crees que lo estás) simplemente porque están todos juntos”

Las herramientas, las prácticas y los hábitos de grupo que fomenten la alineación del equipo serán prioridad en los próximos años.

Pero, de lo que sí estoy seguro, es que el futuro del trabajo nunca será el mismo.