De repente aparecieron un tropel de personas expertas en recomendar estrategias para después de cuarentena.

Cientos de post-its con planes se acumulan en plataformas virtuales, sin siquiera poder ser manoseados. Para no mencionar a las cuentas de Instagram de gurús post-covid, con los pasos uno, dos y tres, para salir de la crisis.

En estos momentos saber qué pasará en tu empresa es sinceramente una fantasía, a no ser que tú, los post-its o los “instagramers” sean unos videntes. Por la sencilla razón de que hay demasiados factores que se encuentran fuera de tu alcance: las condiciones del mercado, los competidores, los clientes, la economía, la pandemia, etc.

Por qué no cambiar, observar la realidad y seguir mejor lo que dicte tu intuición. En lugar de referirte a tu plan de negocio, llámalo tu intuición de negocio; en lugar de hablar de tus planes financieros, di tus intuiciones financieras, y a tus planes estratégicos, denomínalos intuiciones estratégicas. Y a partir de este momento seguro que ya no te preocuparás tanto.

Trabajar sin un plan puede dar miedo. Pero seguir, sin objetar, un plan que nada tiene que ver con esta realidad, da mas miedo y te genera estrés.